Pero sólo necesitamos una cosa para estar de vivos de verdad.
Necesitamos un corazón que lata.
Cuando nuestro corazón se ve amenazado respondemos con una de dos formas:
O corremos... o atacamos.
Hay un término científico para esto.
Luchar... o huir.
Es un instinto. No podemos controlarlo.
¿O sí?