Sí, te estoy mirando. Y sí, me da igual que me veas porque así he conseguido que me mires. Así he conseguido verte mirándome. Lo haré todas las veces que haga falta. Me da igual chocarme con todas las personas de este mundo, que me pillen mirándote embobada, que me caiga o me tropiece, que sufra un accidente, que parezca torpe... ya he hecho bastante el ridículo dejándote escapar.