Un escalofrío doloroso. ¿No lo has sentido nunca? Te recorre el cuerpo entero de arriba a abajo y solo puedes esperar quieto a que pase. A que pase rápido, porque me recuerda a ti.
Es posible que ese escalofrío lo realice mi corazón, consciente, empujándome hacia lo que quiere y desea para latir con fuerza... Me empuja hacia el culpable de este dolor, tú.
Este escalofrío me recuerda que no puedo estar contigo y quizás eso sea lo más doloroso.
Si padeces estos escalofríos tranquilo, hay cura. Solo tienes que respirar hondo y dejar que el dolor pase. No es la mejor cura, pero es muy práctica.