Hoy he vuelto a coger con mis manos la luna y he soñado otra vez que es posible soñar, si te dejas llevar con el alma desnuda volando entre los vientos de la libertad. Hoy he vuelto a creer en la fe de los locos, esos que hacen reír cuando toca llorar, que no tienen que ver con esos otros que se tienen por cuerdos y son locos de atar.
Y ya inmerso en la locura vamos a parar el tiempo para adentrarnos en el cuento de un país de maravilla.
Un país donde por cierto nada es lo que parece aunque nos parezca a veces un país de pantomima.
Venga conmigo a soñar a este mundo de ilusión y cada uno eche a volar su loca imaginación.
Juega conmigo a la luz de la luna antes de que el cuento llegue a su final. Deja que el viento te contagie mi locura, que ya habrá tiempo de vivir la realidad.
Vente conmigo y te enseñaré un mundo que te hará soñar, lleno de magia y de color, un paraíso para olvidar a los que por la vida van pintándonos la normas de la vida.
Y aunque se apague nuestra fantasía cada noche se encenderá con la luna. Y en la voz del viento esta letanía, volverá a escucharse envuelta en mi locura, que es la razón de ser para ver lo que hay que ver es mejor estar loco.